Pasionaria en la Vieja Memoria 1977
Videoclip da canción de Ana Belén adicada a líder comunista Dolores Ibárruri (1895-1989). As imáxes utilizadas pertencen o documental "La Vieja Memoria" dirixido por Jaime Camino en 1977.
Despois de leer moitos textos, decidinme por este poema de Miguel Hernández como o meu homenaxe persoal a todas as persoas que loitaron por, para e durante a República. Manteño a esperanza de que o meu fillo si poidaa algún día votar o referemdum de volta da III República.

I
Las cárceles se arrastran por la humedad del mundo,
van por la tenebrosa vía de los juzgados:
buscan a un hombre, buscan a un pueblo, lo persiguen,
lo absorben, se lo tragan.
No se ve, no se escucha la pena de metal,
el sollozo del hierro que atropellan y escupen:
el llanto de la espada puesta sobre los jueces
de cemento fangoso.
Allí, bajo la cárcel, la fábrica del llanto,
el telar de la lágrima que no ha de ser estéril,
el casco de los odios y de las esperanzas,
fabrican, tejen, hunden.
Cuando están las perdices más roncas y acopladas,
y el azul amoroso de las fuerzas expansivas,
un hombre hace memoria de la luz, de la tierra,
húmedamente negro.
Se da contra las piedras la libertad, el día,
el paso galopante de un hombre, la cabeza,
la boca con espuma, con decisión de espuma,
la libertad, un hombre.
Un hombre que cosecha y arroja todo el viento
desde su corazón donde crece un plumaje:
un hombre que es el mismo dentro de cada frío,
de cada calabozo.
Un hombre que ha soñado con las aguas del mar,
y destroza sus alas como un rayo amarrado,
y estremece las rejas, y se clava los dientes
en los dientes del trueno.
II
Aquí no se pelea por un buey desmayado,
sino por un caballo que ve pudrir sus crines,
y siente sus galopes debajo de los cascos
pudrirse airadamente.
Limpiad el salivazo que lleva en la mejilla,
y desencadenad el corazón del mundo,
y detened las fauces de las voraces cárceles
donde el sol retrocede.
La libertad se pudre desplumada en la lengua
de quienes son sus siervos más que sus poseedores.
Romped esas cadenas, y las otras que escucho
detrás de esos esclavos.
Esos que sólo buscan abandonar su cárcel,
su rincón, su cadena, no la de los demás.
Y en cuanto lo consiguen, descienden pluma a pluma,
en mohecen, se arrastran.
Son los encadenados por siempre desde siempre.
Ser libre es una cosa que sólo un hombre sabe:
sólo el hombre que advierto dentro de esa mazmorra
como si yo estuviera.
Cierra las puertas, echa la aldaba, carcelero.
Ata duro a ese hombre: no le atarás el alma.
Son muchas llaves, muchos cerrojos, injusticias:
no le atarás el alma.
Cadenas, sí: cadenas de sangre necesita.
Hierros venenosos, cálidos, sanguíneos eslabones,
nudos que no rechacen a los nudos siguientes
humanamente atados.
Un hombre aguarda dentro de un pozo sin remedio,
tenso, conmocionado, con la oreja aplicada.
Porque un pueblo ha gritado ¡libertad!, vuela el cielo.
Y las cárceles vuelan.
Dedicada o seu fillo a raíz de recibir unha carta da sua dona onde lle dicía que non comían máis que pan e cebola.
La cebolla es escarcha
cerrada y pobre.
Escarcha de tu días
y de mis noches.
Hambre y cebolla,
hielo negro y escarcha
grande y redonda.
En la cuna del hambre
mi niño estaba.
Con sangre de cebolla
se amamantaba.
Pero tu sangre,
escarchada de azúcar,
cebolla y hambre.
Una mujer morena
resuelta en luna
se derrama hilo a hilo
sobre la cuna.
Ríete, niño,
que te traigo la luna
cuando es preciso.
Alondra de mi casa,
ríete mucho.
Es tu risa en tus ojos
la luz del mundo.
Ríete tanto
que mi alma al oírte
bata el espacio.
Tu risa me hace libre,
me pone alas.
Soledades me quita,
cárcel me arranca.
Boca que vuela,
corazón que en tus labios
relampaguea.
Es tu risa la espada
más victoriosa,
vencedor de las flores
y las alondras.
Rival del sol.
Porvenir de mis huesos
y de mi amor.
La carne aleteante,
súbito el párpado
el vivir como nunca
coloreado.
¡Cuánto jilguero
se remonta, aletea,
desde tu cuerpo!
Desperté de ser niño:
nunca despiertes.
Triste llevo la boca:
ríete siempre.
Siempre en la cuna,
defendiendo la risa
pluma por pluma.
Ser de vuelo tan alto,
tan extendido,
que tu carne es el cielo
recién nacido.
¡Si yo pudiera
remontarme al origen
de tu carrera!
Al octavo mes ríes
con cinco azahares.
Con cinco diminutas
ferocidades.
Con cinco dientes
como cinco jazmines
adolescentes.
Frontera de los besos
serán mañana,
cuando en la dentadura
sientas un arma.
Sientas un fuego
correr dientes abajo
buscando el centro.
Vuela niño en la doble
luna del pecho:
él, triste de cebolla,
tú, satisfecho.
No te derrumbes.
No sepas lo que pasa ni lo que ocurre.

Texto: Miguel Hernández
La libertad nos ha dado su aliento,
la independencia y el pueblo su hogar.
En el combate por un mundo hermoso
nos aconseja la esencia del mar.
De España, madre, es la sexta división,
De España, madre, es la sexta división
que España ha de salvar del pie de la invasión.
Patria de mi vida, tierra de mi corazón.
Patria de mi vida, tierra de mi corazón.
Al otro lado del fuego y el odio
una mujer me requiere de amor.
Día vendrá que me lleve a su lado
con la victoria y los brazos en flor.
De España, madre, es la sexta división,
De España, madre, es la sexta división
que España ha de salvar del pie de la invasión.
Patria de mi vida, tierra de mi corazón.
Patria de mi vida, tierra de mi corazón.
Se apagarán en la paz los fusiles,
al pie del árbol feliz de rumor.
Y en donde entremos, talleres y pozos,
tienen que entrar la alegría y el sol.
De España, madre, es la sexta división,
De España, madre, es la sexta división
que España ha de salvar del pie de la invasión.
Patria de mi vida, tierra de mi corazón.
Patria de mi vida, tierra de mi corazón.

Serenos y alegres valientes y osados cantemos soldados el himno a la lid. De nuestros acentos el orbe se admire y en nosotros mire los hijos del Cid. Soldados la patria nos llama a la lid, juremos por ella vencer o morir. El mundo vio nunca más noble osadia, ni vió nunca un día más grande el valor, que aquel que, inflamados, nos vimos del fuego excitar a Riego de Patria el amor. Soldados la patria nos llama a la lid, juremos por ella vencer o morir. La trompa guerrera sus ecos da al viento, horror al sediento, ya ruge el cañón a Marte, sañudo, la audacia provoca y el ingenio invoca de nuestra nación. Soldados la patria nos llama a la lid, juremos por ella vencer o morir.
Isto está recollido da páxina:
http://www.nodo50.org/despage/Eventos/el_himno_de_la_republica.htm, e di o seguinte:
“Nuestros amigos de Afar II Rep nos envían un artículo de mucho interés sobre el otro himno de la República. Así quedará nuestro colaborador F. Cazorla más contento en su opinión. El otro himno de la República Lan Adomian compuso en Valencia en 1938 un himno republicano con letra de Miguel Hernández adaptada por Margarita Nelken ENRIQUE CERDÁN TATO Fue el propio compositor alcoyano Carlos Palacio quien una tarde en mi estudio, allá por 1982, creo, me recordó que su compañero y colega neoyorkino, de origen ruso, Lan Adomian había musicado dos poemas de Pla y Beltrán y otros tantos de Miguel Hernández, y que luego había incluido todos en su recopilación, de 1939, Colección de canciones de lucha -o Cien canciones de guerra- ( como así consta en su libro de memorias Acordes en el alma). En aquellos mismos momentos "y ante la inminente rendición de Valencia", el impresor de entonces guillotinó los ejemplares. Se conservó uno y de él se ha reimpreso la edición en facsímil que acaba de editarse en Valencia. Artes Gráficas Soler, SA, 1980). Los poemas a que se refiere Carlos Palacio son Las puertas de Madrid y La guerra, madre, considerados por la crítica poemas sueltos y escritos entre Vientos del pueblo y El hombre acecha. Sin embargo, hay un tercer poema Canción de la VI División, que no figura en la antología consultada de Espasa-Calpe, pero que fue recuperado por el profesor e investigador Jesucristo Riquelme e incluido en su Antología comentada de Miguel Hernández (Ediciones de la Torre, 2002). La letra de este poema, con algunas ligeras variaciones de Margarita Nelken, y la composición musical de Lan Adomian, fotocopia de todo lo cual está en posesión del Jesucristo Riquelme, a quien se lo facilitó, desde México, la viuda del músico, constituyen el llamado nuevo Himno de la República Española, que data, como los originales versos hernandianos, de finales de 1938, de ahí una de las circunstancias de que reciba el calificativo afectuoso de nonato. Años más tarde, el 16 de mayo de 1957, Adomian escribió a Salvador Etchevarría, ministro de Información del Gobierno republicano en el exilio, la siguiente carta que me ha facilitado el citado profesor: "Querido amigo Salvador: Te envío una copia del Himno de la República, para voz y piano. Una obra que me trae muchísimos recuerdos de España, de una España que nos inspiró a Miguel Hernández y a mí. Esa canción tiene una historia interesante. En septiembre de 1938, estuve en Valencia para conocer músicos e intelectuales (...) Muchos se reunían en la calle del Trinquete de los Caballeros. Allí conocí a Miguel Hernández y a Pla y Beltrán. Con Miguel compuse tres canciones, una de las cuales, Las puertas de Madrid, se canta en las cárceles franquistas. Una mañana, vino Miguel a mi casa. Yo tenía allí una habitación y estaba componiendo. Entró Miguel con los oficiales de la VI División y les dijo que yo era la persona indicada para componer el himno de la División. Me entregó la letra y se marchó. Aquella noche la pasé componiendo ese himno: noche de bombardeo del puerto del Grau (sic). Terminé la canción esa noche. Al día siguiente fui a almorzar en el restaurante Múnich de la calle de la Paz; se asoma un sargento chófer de la 6ª División y me indica que le siga. Salí. En la calle, el coche de la División. Subí y en dos minutos llegamos a la casa del Trinquete de los Caballeros. Con ademanes misteriosos me condujo a mi cuarto de trabajo (...) Aquí tienes el himno, y es de corazón. Lan". En 1957 no hubo respuesta. El nuevo Himno de la República Española continuó nonato, y el himno oficial siguió siendo el de Riego. Lan Andomian llegó a España como brigadista de la Lincoln, aunque víctima de una enfermedad pulmonar fue declarado inútil para el combate y destinado a Valencia. Posteriormente se exilió en México, donde murió en 1979. La letra del Himno que es la letra de la Canción de la VI División, de Miguel Hernández, con unos leves cambios textuales de Margarita Nelken es la siguiente: "La libertad nos ha dado su aliento/ La independencia y el pueblo, su hogar/ En el combate por un mundo hermoso/ nos dan coraje la tierra y el mar". Estribillo: "¡En pie, República Española, con decisión!/ ¡En pie, con alma y vida, frente al felón! / ¡A España la salvarán sus hijos con tesón!/ Patria de mi vida, tierra de mi corazón/ Patria de mi vida, tierra de mi corazón/ Al otro lado del fuego y el odio/ El porvenir nos requiere de amor/ En el futuro seremos hermanos/ Con la victoria y los brazos en flor". Estribillo: "Se apagarán en la paz lo fusiles/ Madura el campo feliz de rumor/ Y, en donde entremos, talleres fecundos,/ habrán de entrar la alegría y el sol". Con carácter absoluto, mañana se estrenará este Himno, con arreglo musical para banda y orquesta, del joven compositor alicantino Víctor Pérez San Roque, en la Sala Gran Teatro de Elx, donde previamente se proyectará el largometraje del documental Compañero del alma, con guión de Jesucristo Riquelme y José Manuel Iglesias, quien también lo dirige. Lo patrocina el Centro Hernandiano de Estudios e Investigaciones, del Ajuntament d'Elx. *Fuente : EL PAÍS - 26-12-2004
Asociación de Familiares y Amigos de Represaliados de la II República por el franquismo”
o vídeo do corrido a República foi composto no ano 1931, a letra e a música é de Guty Cardenas. A grabación foi feita no Ateneo de Madrid o 7 de novembro de 2006, en homenaxe a Defensa de Madrid no seu 70 aniversario. Foi editado por Izquierda Republicana.